Cómo elaboramos nuestras guías

En Halium Ciencia no partimos de opiniones ni de tendencias. Partimos de la evidencia científica disponible.

Nuestro objetivo es revisar la investigación, valorar su calidad y traducirla en conclusiones comprensibles y útiles: qué sabemos, cuánto podemos confiar en ello y qué todavía no sabemos.

Dónde buscamos la evidencia

Consultamos principalmente bases de datos científicas como PubMed y Cochrane Library, donde se encuentran buena parte de los estudios utilizados en medicina, nutrición y ciencias de la salud.

Para cada tema analizamos dos perspectivas:

Evidencia global
Estudios publicados a lo largo del tiempo que permiten conocer el conjunto de la investigación disponible.

Evidencia reciente
Prestamos especial atención a los trabajos publicados durante los últimos 5 años para comprobar si nuevas investigaciones confirman, modifican o cuestionan las conclusiones anteriores.

No todos los estudios tienen el mismo peso

La conclusión de una guía no depende simplemente de cuántos artículos encontremos.

Valoramos el tipo de investigación, cómo se ha realizado, cuántas personas participaron, qué se midió y cuáles son sus limitaciones.

Revisiones sistemáticas y metaanálisis

Analizan conjuntamente diferentes estudios sobre una misma pregunta.

Cuando están bien realizados, ofrecen una visión especialmente útil del conjunto de la evidencia.

Ensayos clínicos

Comparan una intervención —por ejemplo, tomar creatina— con un grupo control o placebo.

Son especialmente importantes para valorar si una intervención produce realmente un determinado efecto.

Estudios observacionales

Analizan lo que sucede en diferentes grupos de personas sin asignar directamente una intervención.

Pueden aportar información muy valiosa, aunque una asociación no siempre demuestra que exista una relación de causa y efecto.

Estudios mecanísticos

Nos ayudan a comprender cómo podría funcionar una intervención a nivel fisiológico o celular.

Son útiles para explicar mecanismos, pero por sí solos no demuestran necesariamente un beneficio clínico en personas.

Analizamos algo más que el resultado

Un estudio puede encontrar una diferencia estadística y, aun así, que el efecto sea muy pequeño.

Por eso valoramos aspectos como:

Tamaño del efecto
Cuánto cambia realmente el resultado.

Consistencia
Si diferentes estudios encuentran resultados similares.

Precisión
Cuánta incertidumbre existe alrededor de la estimación.

Población estudiada
Un resultado obtenido en hombres jóvenes deportistas no puede trasladarse automáticamente a mujeres, personas mayores o pacientes con enfermedad.

Duración
Los resultados de unas pocas semanas no siempre permiten conocer los efectos a largo plazo.

Riesgo de sesgo
Valoramos si el diseño o la ejecución del estudio pueden haber influido en sus conclusiones.

Financiación y conflictos de interés
La financiación industrial no invalida automáticamente un estudio, pero forma parte de la información que debemos considerar.

Cómo expresamos la evidencia

Intentamos que nuestras guías distingan claramente entre diferentes situaciones.

Evidencia sólida

Existe investigación consistente y de calidad suficiente para confiar razonablemente en la conclusión.

Beneficio probable

La evidencia apunta en una dirección, aunque todavía existen determinadas limitaciones o incertidumbres.

Evidencia prometedora

Existen resultados interesantes, pero todavía necesitamos mejores estudios antes de realizar recomendaciones firmes.

Evidencia insuficiente

Actualmente no disponemos de datos suficientes para afirmar que exista un beneficio.

Sin beneficio demostrado

Los estudios disponibles no muestran una ventaja suficientemente consistente para recomendar una intervención con ese objetivo.

También podemos recomendar no suplementarse

Una parte importante de nuestro método consiste en no convertir cualquier mecanismo fisiológico en una recomendación.

Que un suplemento tenga efectos sobre el organismo no significa que todo el mundo necesite tomarlo.

Cuando una intervención no aporta un beneficio demostrado para un determinado objetivo, nuestra recomendación puede ser simplemente:

no es necesario suplementarse.

La evidencia puede cambiar

La ciencia no es estática.

Nuevos ensayos clínicos o metaanálisis pueden reforzar una conclusión, introducir matices o incluso cuestionar lo que anteriormente parecía establecido.

Por eso nuestras guías muestran la fecha de su última actualización y revisamos periódicamente la aparición de nueva evidencia relevante.

Nuestro objetivo

No buscamos decirte qué suplemento comprar.

Buscamos ayudarte a responder preguntas mejores:

¿Funciona realmente?

¿Para qué funciona?

¿En quién se ha estudiado?

¿Cuánto beneficio podemos esperar?

¿Qué riesgos o incertidumbres existen?

¿Y necesito realmente utilizarlo?

HALIUM Ciencia
Ciencia aplicada a nutrición, salud y rendimiento.